jueves, 1 de mayo de 2008
éxodo
Nos toma tal vez 47 segundos descubrir que estamos perdidos. Comienza entonces la decadencia unánime hacia las hojas secas, la cama vacía, el corazón fibrilante de impaciencia, la vela consumada, el despecho por lo ausente.
Nos toma quizás más que eso desentrañar el motivo de este instante clandestino, que sin embargo plasma sin remedio su agonía en nuestro presente y nos conduce a un sendero tedioso de cenizas incalculables. Con los pies en el lugar de las manos pronto comenzamos a arrancar inútilmente los presagios de amaneceres y al pasar enterramos alfileres de desperdicios.
Sin embargo, no nos toma más de cien años parpadear un par de veces. El renacer está en la bocanada de perpetuidad: consagrarse al fin como un ser defectuoso y afortunadamente sensible.
1/2/08
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Aspirá a esa bocanada, buscá el camino hacia el equilibrio; a veces eso es la única y verdadera felicidad entre tantos sinsentidos.
ResponderEliminarte amo linda =), no cortes tus propias alas por creer que no te llevarán lejos!