"Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas."

Ernesto Sábato.

martes, 21 de abril de 2009

agujas pendientes


El sol brillaba oscuro, como todos los días, desde hacía tiempo. Un día despertaría sintiendo el amor sacudiendo sus huesos, lo sabía, pero ese día no sería hoy. Respiraba los aires de la rutina, se desayunaba un café con soledad. Circulaba los pasillos del propio naufragio, y se hallaba en ese instante de no desear nada, y por tanto, desearlo todo: un vacío pidiendo a gritos que se entremezcle con una suerte de esperanza, con un golpe que lo conmueva, porque decir que no tenemos ilusión, es en el fondo estar reclamando sin más…todo el amor posible que nos pueda sacudir los huesos. Quisiera, entonces, que un buen día, sin avisos, la vida le patee el banquito y caer rendida al fin al día del sol que brilla para ella sola, de los minutos que solamente pasan para ella, pero esta vez, para ella y él, para ella y él abrazados, para ella y él y mucho gusto en conocerlo, el amor.

MRA.
21-04-09

miércoles, 8 de abril de 2009

principio de infinitud





Por un momento me puse a pensar qué era de mí 3 años atrás.

Es una experiencia un tanto surrealista, es vernos como no somos, pero sin embargo eso fuimos. Cuántos otros amores nos han curtido la piel, cuántas lecciones no alcanzamos a aprender. Cuántos caminos ciegos, cuántos pasos en falso, cuánto ir y venir buscándonos.

Me perturba una cierta melancolía, una suerte de nostalgia y sentido de protección hacia esa nena que sigue siendo nena, pero cuyos desbarrancos ahora son parte de un mundo más áspero, más histérico que el de 3 años atrás. Me atormenta el silbido de saberme más sabia, pero más temerosa y aturdida. Es haber cambiado de piel un par de veces. Es rasparse a carne viva y lamerse las heridas. Es seguir arañando las piedras para subir, es caerse y sostenerse de las cortaderas. Es no ser tan distinto de esa nena. Es continuar transitando las rutas diarias de la mano de las mismas manos que muchos años atrás. Es saber que algo bien hiciste en esta vida; es ser amigo y familia, es querer y ser querido. Es volverse eterno.

mel,
9/4/09