"Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas."

Ernesto Sábato.

jueves, 18 de marzo de 2010

Interpelación en una caja negra









Dentro de su caja negra, la luz brilló.
(ella sólo quería saber quién era)
Los ecos distantes zumbaban como polillas,
kamikazes enviadas por un dedo autoritario que al fin y al cabo sólo quería
saber señalar.
Pretendían ser la prueba fehaciente de que con lo que no se puede, se lidia
lo que no se olvida, se entierra
lo que uno espera, se anida.

A fin de cuentas el retumbo distante marcaba el ritmo
el ritmo del paso
del paso que iba
tambaleante buscando
quién sabe qué.

¿Quién sabe qué?
Quién sabe quién es.
¿Quién aplasta sus polillas?
¿Quién carcome tu libertad?
¿Quién mató el sueño?
¿Quién apagó el sonido?
¿Quién sopló el poniente que antes sabía llegar?
¿Quién arrastró el sendero?
¿Quién apuñaló el deseo?
¿Quién extinguió tu presencia en mí?
¿Quién surcó los andares de errante que de esta caja negra no puedo arrancar?
¿Quién lloró tu sangre?
¿Quién alimentó tu herida?
¿Quién burló tu inocencia?
¿Quién ha de recordar?

¿Quién puede mirarse al espejo?
¿Quién puede romper la bruma?
¿Quién puede esfumar la luna?


O simplemente decirme adónde debo ir.

Podría ahogar el mar en desdichas pasadas.
(hoy quisiera respirar)




mel,

sábado, 13 de marzo de 2010

AFLOJÁ

Me di un porrazo reluciente en el medio de la jeta. Ahí fue cuando me di cuenta que correr a esa velocidad en dirección al punto ese de mierda no era una buena idea. Pero qué carajo, ahora llevo la cara lacrada con un escracho inconfundible: el escracho del que corre por correr, del que no levanta la vista, del que padece de extremidades que operan por inercia. En otras palabras, de un flor de pelotudo atolondrado. Digo, un ‘flor’ de pelotudo. Ni un árbol de pelotudo, ni un organismo compuesto por célula procariota de pelotudo. Hablo de ‘flor’, transpolo a mi vida lo que algunos llaman ‘la flor de la edad’; y sí, ¿sabés qué? estoy en la plenitud de mi pelotudés. Entonces soy un flor de pelotudo. Al margen de eso, es decir, si puede un pelotudo dejar de lado su pelotudés. ¿Puede uno ahogar esa inercia de correr y correr, y correr, y correr…y corr...er? Porque ya ni me acuerdo quién me dijo que de arrancar mi vida dependiese, así como para que a mí se me dé por hacerlo sin importar qué. Entonces aquí me encuentro, preguntándome qué incierto me llevó a fijar un punto de mierda, dirigirme hacia él, por un camino que no veo, con un sentido que no veo y perderme. Y para colmo, con un escracho en la jeta. Pero ni como el de aquel que no busca y no encuentra, ni el que busca y encuentra. Sino como aquel que quiere volver.

13-03-2010

lunes, 8 de marzo de 2010

"Did you say it? 'I love you. I don't ever want to live without you. You changed my life.' Did you say it? Make a plan. Set a goal. Work toward it, but every now and then, look around; Drink it in 'cause this is it. It might all be gone tomorrow."


(Grey's Anatomy closing monologue)