Che, pero, ¡qué cagada!
Qué cagada por ejemplo, irme a dormir semi dormida y pensar...Bueno, y pensar...Ah no pero, ¡qué cagada esto de no poder decirte lo que pienso! Frase que no responde a condición puberta alguna, sino a una incapacidad sobreviniente a haber pateado el penal como el reverendo orto.
Buenas noches.
(amén)
mel,
No hay comentarios:
Publicar un comentario