"Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas."

Ernesto Sábato.

miércoles, 30 de julio de 2008

12:57 pm

Incontables eran los casos que a favor se le otorgaban. La gente al verla pasar aseguraba que su encanto era como aquellos espejismos, efímeros, que uno podía saborear una sola vez en la vida. Las mujeres con mayor cantidad de años a cuestas afirmaban, rotundamente, que no había hombre que se resistiera al tacto de sus ojos, y sonreían, se confortaban, al imaginarse dicho cuadro. Las más jóvenes, en cambio, emanaban una suerte de envidia y aflicción.

Pues nadie comprendía que por dentro ella se consumaba, que a fin de cuentas no había espejismo más engañoso que el de no ver un corazón aterrado por la soledad.

Pues bien, ¿cómo se acostumbra al tiempo a no encontrar, de entre los incontables casos, un hombre que la haga feliz?






mel.

No hay comentarios:

Publicar un comentario